Lazos inesperados. Capítulo 17: Esperanza en la oscuridad.
Unas horas después el médico salió y les informó.
—Ya pueden entrar a verlo, síganme.
El médico comenzó a caminar y ellos se dirigieron por los fríos pasillos del hospital hasta una habitación de cuidados intensivos.
Al entrar, el sonido de las máquinas y los monitores de ritmo cardíaco llenaron sus oídos.
Paul yacía en la cama, inmóvil, con tubos y cables conectados a su cuerpo. Su rostro, aunque pálido y magullado, aún conservaba esa serenidad que Tarah reconocía.
El contraste entre la fuerz