Lazos inesperados. Capítulo 10: Cosas del destino.
—¡Ya basta! —Las palabras cortaron la tensión, mientras sus hermanos por fin se alejaban de Paul con el rostro contorsionado por la ira. —Son unos salvajes, mira cómo lo han dejado —les espetó, con una repulsión palpable en el aire.
—¿Todavía eres capaz de defenderlo después de todo lo que te hizo? ¿Acaso eres una masoquista? —, la desafió, con la incredulidad marcando sus facciones.
Ella sintió el calor subir a sus mejillas, no negaba que las palabras de Paul habían dejado un escozor en su pie