Lazos inesperados. Capítulo 9: Desgarrando ilusiones.
—Señor, jamás he dicho eso...
Las palabras de Paul quedaron suspendidas en el aire, un vano intento de aclaración que se vio truncado, cuando la puerta se abrió de golpe y apareció la figura de Beatriz, con el pelo hecho una cascada de rizos y los ojos llenos de expectación, se abalanzó sobre él.
—¡Mi amor, viniste a buscarme! —exclamó con voz triunfal—. Sabía que ibas a reaccionar y vendrías a fijar la fecha de compromiso. No tienes idea de cuánto te amo.
Los músculos de Paul se tensaron bajo