Capítulo 89: Conspiraciones en la penumbra.
La puerta del apartamento se abrió con un suave empujón, y Tanya, sumida aún en la euforia de su encuentro con Alexander, cruzó el umbral, con la impresión de estar flotando.
Su mano se aferró instintivamente al corazón, como si quisiera contener la alegría desbordante que amenazaba con estallar.
Las comisuras de sus labios se dibujaron en una sonrisa irreprimible que hablaba por sí sola de la ternura que acababa de experimentar.
—Vaya —murmuró Paul, saliendo de las sombras del salón con una so