Capítulo 83: Verdad y consecuencias.
El cuerpo de Eletta se puso rígido al girarse y ver a su tío Iker de pie detrás de ella, con los ojos azules clavados en los suyos. La confusión se reflejó en sus rasgos, y una pregunta silenciosa quedó entre ellos.
La habitación se sumió en una quietud silenciosa, el tipo de silencio que parecía contener la respiración, esperando a que el mundo volviera a girar.
Todos se quedaron estáticos, viendo la escena como si se tratara de una obra de teatro, una película, como simples espectadores.
Iker