Ambar
Han pasado varios días desde que Ámbar dejó atrás su antigua vida. Su vientre había crecido, y el bebé que esperaba estaba fuerte y sano. Había encontrado trabajo como secretaria en una pequeña pero prometedora empresa. Su jefe, un apuesto joven soltero, era muy coqueto y gracioso, lo que hacía sus días un poco más llevaderos. A pesar de la atención que recibía, Ámbar se mantenía reservada, enfocada en su trabajo y en el bienestar de su hijo.
Había cortado todo tipo de conexión con el mu