Ambar
El sol se filtraba débilmente a través de las cortinas, iluminando mi habitación con una luz tenue y desoladora. Desde la fiesta, había pasado la mayor parte del tiempo en mi cama, incapaz de encontrar la energía para enfrentar el mundo exterior. Todo lo que podía hacer era revivir una y otra vez la escena en la que Axel y Dolores anunciaban su compromiso. Cada vez que cerraba los ojos, veía su rostro distante, su mirada evitándome. El dolor era implacable, constante, como una sombra que