—No juegues con mi paciencia ¿Cuándo piensas regresar? Quiero ver a mi hijo.— Reclama Darién a Miranda por teléfono.
Miranda boquea de la incredulidad antes de responder—Hola Darién ¿como estas?—
—He estado mejor, no cambies el tema.— Le responde el estresado.
—Te dije que tenía que resolver algo aquí primero, que regresaría en un mes, solo han pasado tres semanas.— Justifica Miranda
—No juegues conmigo, si llegas a esconderte con mi hijo, te voy a encontrar aunque te escondas debajo de las pied