Darién Ferrer
Pasan varios días después de esa llamada, aunque él no lo admita en voz alta, no puede evitar imaginar a su madre sufriendo, eso le duele profundamente.
A veces queremos no sentir, sobre todo cuando sabemos que esa persona no merece nuestro amor, ni nuestro tiempo.
— ¿Qué haces acá?— Cuestiona Miranda sorprendida de ver a Darien sentado en su silla en su oficina, mientras Marco organiza unos documentos con muy mala cara.
—Esperándote, saliste a comer hace dos horas. — Le reprocha v