Capítulo 55

Mis piernas se quedan estáticas esperando respuesta.

—Si señor… están aquí — Hernández camina de un lado a otro.

—La casa está destrozada, estoy seguro, tuve noticias de su madre, va ya en camino hacia allá… —¿Alondra?, ¿A dónde la llevan?

—Si señor…— se vuelve a mí y me entrega el móvil, trato de tomarlo pero mis manos tiembl

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