Mundo de ficçãoIniciar sessãoAbro la puerta lentamente y me encuentro con un hombre alto, de unos 80 años, cabello oscuro y tez morena, lleva un smoking color negro y un velo que cubre una parte de su cabello, arriba en la cabeza un lazo negro. Lo miro muy discretamente, me vuelto a cerrar la puerta y trago saliva.
—Buenas noches— digo sin saber exactamente que hacer
—Buenas noches— contesta y rodea el escritorio. Indica que puedo tomar asiento lo cual agradezco inmensamente.<







