Había algo extraño en estar de pie en aquella sala sintiéndose, por primera vez, en el mismo bando que Mateo frente a alguien más. Era una sensación nueva y ligeramente peligrosa, porque Valeria sabía que la complicidad frente a terceros era una cosa, y lo que ocurría cuando los terceros desaparecían era otra completamente diferente. Una cosa era pelear juntos. Otra, mucho más difícil, era saber qué hacer después de que la guerra terminara.
Pero eso podría resolverlo más tarde. Ahora mismo, Cla