Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa desaparición de Rodrigo no fue un error. Fue una pausa. Durante cuarenta y ocho horas, su nombre dejó de aparecer en reportes, en llamadas interceptadas, en movimientos bancarios, en cualquier rastro digital que normalmente lo delataba con la arrogancia de quien nunca había necesitado esconderse de verdad. Para alguien como él, desaparecer no era huir. Era elegir el momento en que el mun







