La enfermera retiró la última vía a las cuatro de la tarde con la eficiencia discreta del personal que ha aprendido a no hacer comentarios sobre las decisiones de los pacientes que llevan el apellido Villanueva en su expediente. Sofía firmó los documentos de alta en el pasillo mientras el médico de turno pronunciaba una lista de indicaciones que nadie en esa habitación tenía la menor intención de seguir al pie de la letra.
Valeria se vistió sola. No pidió ayuda y nadie se la ofreció, porque amb