El salón de fiestas más grande del hotel era también el más elegante. Constaba de dos pisos y desde el segundo se podía ver hacia el primero. En esa planta, se podía disfrutar de los balcones que daban hacia uno de los jardines del lugar, y presenciar el espectáculo musical de la fuente que se encontraba en medio del jardín.
Tyoma estaba sentado en su mesa en el segundo piso, degustando el Macallan 18 Double Cask que le llevó el camarero. Sus ojos paseaban sobre el mar de cabezas abajo, que iba