Normalmente, el nacimiento de un nuevo miembro de la familia era un motivo de celebración, en esa ocasión en particular, los Karras se encontraban en las nubes.
Cuando una pareja vinculada concebía hijos, siempre pasaban un periodo de ansiedad a la espera de que manifestara la marca de la bestia; si esta no aparecía, la nueva familia podía mantener un estilo de vida convencional, pero si el bebé poseía la maldición, entonces debía decidirse si este pasaba a manos de la cabeza del clan o si la f