—Ahora sí que estás preparado para el siguiente paso, porque que yo sepa presentar a Lorena, son ya medidas desesperadas.
—Solo come tu filete y no me digas nada. —Sebastián, no estaba de humor para soportar ningún tipo de comentario por parte de su mejor amigo. Hacía dos días que quería contactarse con Evelyn, pero esta se había reportado enferma, no podía negar, sentía extraño no verla, no estar cerca de ella, su sonrisa y sobre todo ese hoyuelo que se le formaba.
—Estas de un humor.
—Sabes,