Miro a mi padre, que está arrodillado a su lado, y veo la tristeza en sus ojos. Veo la pérdida, el dolor, y la desesperación. Y me doy cuenta de que él también está sufriendo, de que también está perdiendo a su hijo.
Mi madre está llorando, y me siento un poco de impotencia, porque no sé cómo consolarla. No sé cómo hacer que se sienta mejor, porque sé que la pérdida de un hijo es algo que nunca se puede superar.
Mi prometida se acerca a mí, con una expresión de preocupación en su rostro. Me mir