Han pasado dos meses desde que me casé con Venco, y todo ha ido perfectamente. La luna llena brilla en el cielo, y el bosque está lleno de vida y energía. Mi tío y mi prima Lyra han venido a visitarnos, y ahora es hora de despedirlos, ya que regresan a su manada.
Me acerco a mi tío y lo abrazo fuertemente.
—Tío, gracias por venir a visitarnos —digo—. Ha sido un placer tenerlos aquí con nosotros, lamento que se vayan porque de verdad van hacerme mucha falta.
Mi tío me sonríe y me abraza también.