Las puertas de la Manada Luna Roja se abren lentamente, revelando un pasillo de guardias armados y fieros que nos observan con una mezcla de curiosidad y respeto. Mientras Nocturno y yo nos acercamos, la tensión en el aire se vuelve palpable.
—El Alfa Venco ha llegado— anuncia uno de los guardias, su voz fuerte y clara, haciendo que la multitud de lobos se vuelva hacia nosotros.
Los guardias se ponen firmes, saludándome con una reverencia, mientras que los demás lobos se apartan, abriendo un ca