Su cuerpo desnudo esta sobre el mío y mis manos acarician su espalda descubierta. Musculosa, tensa mientras me besa el cuello y baja lentamente centrándose en mis tetas. Chupa una, después la otra y las sensaciones que despierta con su boca caliente me pierden no se a dónde, pero gemidos que nunca antes había soltado salen por parte de mi garganta.
—Venco—musito ya muerde mi pezón, mientras magrea mis tetas con suavidad pero con fuerza al mismo tiempo.
El tacto de Venco es una experiencia única