ANNA
—Ya estás lista —digo a mi hija mientras ella se sostiene los pies.
Le he puesto un conjunto de hilo lila y una pequeña diadema con un moño.
—Anna, buenos días —Holly se asoma por la puerta.
—Buenos días, cariño pasa —digo, ella entra a abrazarme y acerca a su hermanita para besar su mejilla.
—¿Dormiste bien? —cuestiono peinando su cabello.
—Muy bien, me levanté tarde y solo quedamos nosotras para desayunar, vine para que vayamos juntas, además no quería desayunar con ella —hace cara de de