NATE
—Buenas noches —saluda Kathe, escuchamos un sonoro sonido de fastidio de parte de Holly.
—Adelante Kathe, preparamos un lugar para ti —mi madre habla amable.
—Gracias, Emma —me acerco a saludarla.
—¿Cómo estás? —me mira y posa su mano en mi pecho.
Vino a visitarme hace varias semanas, intentó verme en prisión, pero no lo permití, no quería a nadie que no fuera parte de mi familia ahí. Hace poco se ofreció a ayudarme con los contactos de su padre, mencionó a miembros activos de una agencia