NATE
—Aunque me encantaría continuar esta charla entre viejos amigos, debo hacer uso de la ventaja que mi pequeña distracción me está permitiendo, nos veremos pronto Macmillan —sus palabras son un susurro lejano, mis ojos están fijos en la imagen de Anna con un bebé en sus brazos, me acerco a la pantalla mientras proceso la noticia, mi ritmo cardiaco se acelera y, se hace más fuerte y pesado a medida que me acerco a la imagen, imagino que Samuel cambia a la siguiente foto, ahora no solo ella aparece en la pantalla, veo a quienes parecen ser sus padres, el hombre da pasos lentos con la ayuda de un caminador, el cabello rubio de la mujer es idéntico al de Anna y cerca de ellos está su amigo, pero mis pupilas no pueden alejarse del pequeño bebé, siento una punzada fría en el pecho seguida de una ola de calor que me recorre al tiempo que mi estómago se hunde al saber que Anna tuvo un hijo, un hijo de los dos.
—¿Hay más fotos? —cuestiono.
—No, esas son las únicas imágenes en el archivo —Sa