ANNA
—Sue —ella corre a abrazarme y saco aire de mi pecho al saber que aún no me odia y que no sabe lo que está sucediendo —, ¿Dónde has estado? ¿Por qué no volviste? ¿Sabes dónde está papá?, tampoco ha regresado, ¿viniste con él? —sus ojos están llenos de dudas.
Vuelvo a abrazarla y siento el calorcito de su pequeño cuerpo, contengo las lágrimas y estas forman un nudo en mi garganta.
—No pude volver y no podre volver, cariño —arreglo su lindo peinado.
—¿Por qué? —noto como su emoción se desinf