ANNA
Sorprendida miro a Nate, él tiene sus ojos puestos en mí, estos sonríen, me ayuda a sentarme en el mueble, enciende las lámparas de luz cálida, vuelve a mí y pone su rodilla en el piso.
—Llevo meses guardando este anillo —confiesa, siento que mis manos sudan y tiemblan, sus ojos, esos lindos ojos castaños me miran con… adoración, un cosquilleo se genera en mi estómago y sube a mi pecho.
—En los últimos meses, estuve convencido de que el amor era mi mayor debilidad, Me sentí traicionado, me