ANNA
Trago con fuerza a tenerlo así, tan cerca y a medio vestir.
—Holly me pidió ayuda, no sabía que era para tus curaciones —hablo antes de que diga algo—, se ha ido —termino, pequeña pilluela.
Escucho una fuerte exhalación que sale de sus pulmones.
—Bien —se sienta en la cama y observa el corte, imagino que ha aceptado, me acerco a pasos lentos y me siento a su lado, nos mantenemos en silencio en lo que preparo las compresas para limpiar la herida, muerdo mi labio al sentir el aroma fresco y