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NATE
Mi hija hace un puchero y su tierno rostro muestra enojo.
—No quiero papá, dile a la abuela que les diga a las chicas que preparen el fetuccini para mí —se adelanta al auto y suspiro con fuerza, parece que nunca va a aceptarla.
Abro la puerta para mi hija y ella sube a su silla cruzándose de brazos mientras mantiene su ceño fruncido, luego abro la puerta para kathe.
—Que ha dicho Gareth, hijo —mi madre se acerca a mí después de saludar a mi hija, besa mi mejilla, le explico todo co