ANNA
Nate besa mi cuello y continua hasta mi rostro, sonrío medio dormida, me agrada despertar así.
—Buenos días —digo y suspiro.
—Buenos días —su ronca voz suena en mi oído.
Ahora debemos dividir nuestras noches, dormimos los dos solos unas cuantas veces a la semana, otras con las niñas, poco a poco iremos poniendo todo en orden, volveré a dormir con Nate y las niñas en su habitación, Holly piensa que es buena idea compartir su habitación con su hermanita y nos agrada la idea también.
Miro los