ANNA
—Señor Macmillan —dice el hombre—, soy James Simons —extiende su mano hacia Nate, quien mira la mano y la deja extendida. El hombre cierra su mano en un puño y la baja.
—Mi compañía está en expansión, distribuimos armas en el territorio nacional, por ahora.
—Lo sé, sé que usted intentó comprar mi compañía cuando las acciones perdieron valor —dice Nate.
El hombre ríe. —sabe usted que tiene una compañía rentable y cuenta con el reconocimiento no solo en este país, sino también a nivel intern