En Miami nos esperaba el chofer con uno de los coches que tenía mi padre, dejó nuestro equipaje en el maletero y subiendo al vehículo, nos dirigimos hasta la casa que teníamos al lado de la playa. Al bajar del coche se dirigió hacia nosotros con los brazos abiertos Marta, mi nona y más que amiga. Marta era la que cuidaba la casa de Miami mientras mis padres y yo estábamos en Kansas, cuidandola para que cuando fuéramos en vacaciones todo estuviera limpio y dispuesto
— Alice cariño ¿como estais?