69/DE VIAJE HACIA ROMA
El taxista paró el vehículo en la dirección que mi nona le dio, fijandome cuando baje del vehículo en un edificio no muy alto y con un letrero muy luminoso donde ponía pensión, una vez que el taxista sacó del maletero nuestro equipaje, nona le pagó al hombre marchandome casi de inmediato de allí. Cogi el equipaje y entramos en el edificio, subimos hasta la primera planta donde estaba la habitación. Al entrar me di cuenta que era igual de cómodo que un hotel.Pasamos la noche como bien pudimos en