Cuando escuche el llorar desesperado de mi hija, enseguida me senté en la cama para ir a calmarla, pero me retenía saber que Kevin estaba con ella, respire hondo y sacando fuerzas de donde no las tenía, me levanté de mi cama, marchandome de mi dormitorio hacia el de mi hija, viendo a su padre con ella en brazos intentando dormirla, mirandome a mi de abajo a arriba con lujuria ya que el camisón que llevaba no dejaba nada a la imaginación.
— ¿Qué haces en mi casa? — cuando Kevin me preguntó, sent