Después de comer, ayudamos a recoger la mesa, nos fuimos Cati y yo a nuestros dormitorios para ponernos el bikini, una vez que ya lo teníamos puestos y cogiendo las toallas, nos marchamos de casa hacia la playa donde ya la esperaba los dos chicos que conocimos el primer día que fuimos a bañarnos
— Hola Tom ¿hace mucho que nos esperáis? — preguntó mi amiga
— A ti una eternidad preciosa – contestó él abrazando a mi amiga, besándose los dos en los labios
— Que pegajosos, hola me llamo Aron,--- me