MI MEJOR ENEMIGO. CAPÍTULO 5. Incómodas verdades
MI MEJOR ENEMIGO. CAPÍTULO 5. Incómodas verdades
Seija no pasó saliva, no se paralizó, no perdió el aliento por tenerlo enfrente, simplemente porque ella era la única que estaba segura desde el principio que esos encuentros iban a ocurrir. Después de todo ella seguía siendo la mejor amiga de Rebecca, y él seguía siendo el mejor amigo de Henry: dos personas que estaban divorciándose y que tenían un abanico de odio alrededor capaz de incluir y confrontar a todos los que estuvieran cerca.
Pero def