MI MEJOR ENEMIGO. CAPÍTULO 40. Un hombre sordo.
MI MEJOR ENEMIGO. CAPÍTULO 40. Un hombre sordo.
Camilo suspiró, cansado.
—Mi madre está enferma del corazón. Le hace ilusión la boda —añadió—. Y Seija no quería que estuviera tan involucrada.
Henry inclinó la cabeza, pensativo, como quien analiza una pieza que no termina de encajar.
—¿Involucrada… o mandando? —lo increpó y Camilo apretó los labios, incómodo con la precisión de la pregunta.
—¡Está enferma! —repitió—. ¡No podía ignorarla!
—Bueno amigo, lamento decirte esto pero… no importa cuánta