MI MEJOR ENEMIGO. CAPÍTULO 33. Un buen o mal negocio
MI MEJOR ENEMIGO. CAPÍTULO 33. Un buen o mal negocio
Seija negó de inmediato, casi con un gesto de frustración.
—No se trata de eso y lo sabes —dijo—. Se trata de cómo está pasando. ¡De que esto dejó de ser una decisión nuestra!
Camilo pasó una mano por el cabello, impaciente.
—¡Maldit@ sea, Seija! ¡No entiendo por qué tenemos que seguir hablando de esto! Esta boda le hace una ilusión enorme a mi madre. ¿Podrías intentar ser un poco más humana? —soltó, sin medir del todo el impacto.
Seija se qu