MI MEJOR ENEMIGO. CAPÍTULO 32. Imposiciones
MI MEJOR ENEMIGO. CAPÍTULO 32. Imposiciones
Y Seija no se equivocaba, porque a partir de ese momento, algo cambió en el ambiente.
En la casa Marshant, todos comenzaron a hablar como si la boda ya estuviera decidida. Los amigos, los conocidos, hablaban del compromiso, de la fiesta, de planes en el futuro de los que ella ni siquiera tenía conocimiento. Seija de repente empezó a hundirse en una madeja de comentarios casuales, bromas, suposiciones. Y Brenda, especialmente, parecía haber encontrado