MI MEJOR ENEMIGO. CAPÍTULO 34. Un risotto de altura
MI MEJOR ENEMIGO. CAPÍTULO 34. Un risotto de altura
Una semana después, Camilo y Seija llegaron a la famosa cena familiar que Brenda había anunciado con tanto entusiasmo. La casa Marshant estaba especialmente iluminada, con una mesa larga vestida con manteles claros, copas relucientes y arreglos florales perfectamente calculados para impresionar. Todo parecía sacado de una revista de alta sociedad.
Brenda no dejaba de moverse de un lado a otro, supervisándolo todo con una sonrisa satisfecha. ¡D