CAPÍTULO 9: Una vibra diferente
El pecho de Henry se hinchó y ahí se quedó, paralizado, mientras aquella boca tan cerca de la suya le desordenaba los pensamientos. Jamás la había visto de ese color, como una cereza roja, pequeña, húmeda…
Antes, Rebecca había sido la presencia suave en las mañanas: cortesías, silencios comedidos, esa sumisión pensada para no chocar, para agradarle. Ahora, tan cercana, olía igual que siempre, parecía igual que siempre… pero vibraba de otra manera: desafiante, con