AMOR EN TIERRAS SALVAJES. CAPÍTULO 10. Permiso
AMOR EN TIERRAS SALVAJES. CAPÍTULO 10. Permiso
Era tarde, demasiado tarde como para echarse atrás. Así cuales fueran las culpas o los miedos que el cazador cargaba a su espalda, ya no había forma de parar aquello y los dos lo sabía.
Chelsea gimió contra su boca sin poder evitarlo. Su piel vibraba bajo su calor, la sangre se descontrolaba en sus venas y a pesar de que estaban completamente pegados, sentía que no era suficiente.
—¡Maldición, hasta yo tengo fiebre…! —jadeó porque así era exactamen