El cielo sobre la Fortaleza Obsidiana Antigua pareció rasgarse por un destello de fuego negro que cayó del firmamento. No hubo advertencia, no hubo negociación. Solo destrucción pura.
¡BOOM!
La puerta principal de la fortaleza, hecha de acero negro de un metro de grosor, se desmoronó en pedazos cuando Alaric, en su forma de Lycan Primigenio, aterrizó justo encima de ella.
La presión del aire del aterrizaje creó una onda de choque que derrumbó las torres de vigilancia a izquierda y derecha.
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