El frío de la celda de la cárcel subterránea de la Fortaleza Obsidiana Antigua parecía intentar absorber los últimos restos de vida del cuerpo de Aria.
Las paredes revestidas de Argentum Iners o Piedra de Plata Muerta seguían trabajando, cortando cada hebra de magia Crescent que intentaba salir de los poros de su piel.
Aria se sentía como una vela soplada por un fuerte viento: tenue, temblorosa y a punto de apagarse.
Sin embargo, en medio de esa vacuidad, Aria no se rindió.
Se sentó en posic