El silencio que envolvía el Cañón Prohibido después de que Aria bebiera las Lágrimas de la Luna resultó ser una ilusión mortal.
Cuando Alaric estaba a punto de levantar el cuerpo desmayado de Aria y colocarlo sobre su caballo, el aire a su alrededor comenzó a zumbir repentinamente con una frecuencia que dolía los oídos.
¡Su Majestad! ¡Miren arriba! gritó Zephyr, su voz casi ahogada por el rugido que apareció súbitamente en el cielo.
El cielo, que hasta entonces había estado oscuro con la tenue