Solo hay una palabra para describir la región norte del Imperio Licántropo en estos momentos: Infierno Blanco.
Alaric se paraba en la cima de una colina escarpada, su capa negra ondeaba descontroladamente bajo el viento que llevaba astillas de hielo tan afiladas como navajas.
Debajo de él, las tropas de élite licántropas estaban estancadas.
Sus caballos de guerra relinchaban de miedo, no por un enemigo visible, sino por la temperatura que había descendido extremadamente hasta alcanzar un punt