55. JUGANDO CON FUEGO
CLARIS:
Al salir de la habitación, mi madre me miró de arriba abajo, realmente sorprendida. Durante años había evitado vestirme provocativamente, rehuyendo las miradas hambrientas de los hombres que me veían como un trozo de carne. Era bella, muy bella, y estaba consciente de que esa belleza sería el arma perfecta contra Kieran Theron.
—¿Claris...? —Mamá intentó hablarme, pero mi furia también se extendía hacia ella. Debió revelarme desde el principio que no era una simple humana, sino una Loba