337. LAS MEMORIAS
KIERAN:
Después de llegar a mi casa en la reserva, tras visitar a la familia de mi Luna en la clínica, pude comprobar que Elena, como la vez anterior, seguía sin memorias. Pero, a diferencia de la vez pasada, no percibía el aroma del alfa Vorn en ella. No entendía nada. La analicé detenidamente mientras escuchaba todo lo que le explicaba a Claris sobre los resultados de las pruebas que le había hecho Gael a su hermana. Era cierto lo que decían Fenris y Rafe: las lobas habían aparecido en ellas,