Mundo ficciónIniciar sesiónCLARIS:
Lo miré, desconcertada, ante la pregunta que me había hecho, ya que apenas nos conocíamos y no tendría que hacérmela. Miré hacia la carretera oscura, preguntándome a dónde me llevaba. No le respondí; me mantuve en silencio hasta que llegamos a un hermoso mirador. En la cima había una increíble casa de cristal, que se alzaba majestuosa contra el cielo nocturno.
Desde cualquier ángulo de la casa, la ciudad se extendía como un mar de luces titilantes bajo nosotros






