Mundo de ficçãoIniciar sessãoKIERAN:
Fenris me observó, inmóvil, con una mezcla de incredulidad y desconcierto dibujada en su rostro. Lo conocía demasiado bien; no necesitaba decir palabra alguna para saber lo que atravesaba su mente. Por primera vez en mucho tiempo, su templanza inquebrantable parecía tambalearse. Él sabía, igual que yo, que la seguridad de la manada pendía de un hilo casi invisible, y la tentación de advertirles sobre el peligro era t







