Mundo ficciónIniciar sesiónCLARIS:
Sus labios chocaron contra los míos, y por un breve instante lo olvidé todo: el frío de la madrugada, el cansancio del entrenamiento e incluso los tenues rayos del sol que se colaban por las cortinas. Su beso tenía esa extraña manera de recordarme que, aunque había una humana en mí, eso no importaba. Kieran era capaz de amar todas mis versiones.
Cuando finalmente se apartó, fue con una lentitud que






